Y yo te miraba, así, de costado... tenías el pelo recién cortado y los ojos más verdes que nunca. Estabas concentrado en varias cosas, una de esas era yo, que trataba de imaginarte tirado arriba mío.
Sonaba esa canción, que yo no conocía, pero ya me encantaba. Esa, que vos cantabas rápido, aunque no llegues bien a las notas porque el flaco canta
reagudo.
Sonaba esa canción y yo no dejaba de imaginarme un sol enorme metido en un ambiente.
Se mezclaban los sonidos, tus ojos, mis manos, el sol de la canción, el de verdad, se mezclaba todo... y es que
te siento tanto.